El Diwali o “festival de las luces“, es un festival hindú que dura cinco días celebrado en la luna nueva del mes de Kartika. El festival comienza en el día denominado Dhanteras, que se celebra el décimo tercer día lunar de Krishna Paksha (cuarto menguante) del mes Ashvin del calendario hindú y finaliza en Bhau-beej, celebrado el segundo día lunar de Shukla Paksha (cuarto creciente) del mes Kartik. Dhanteras por lo general cae dieciocho días luego de Dussehra. En el calendario Gregoriano, Diwali cae entre mediados de octubre a mediados de noviembre.

Durante el Diwali, celebrado una vez al año, la gente estrena ropa nueva, comparte dulces y hacen explotar petardos y fuegos artificiales. Es la entrada del año nuevo hindú, y una de las noches más significativas y alegres del año.

La divinidad que preside esta festividad es Lakshmí, consorte del dios Vishnú. Ella es quien otorga la prosperidad y la riqueza, por eso es especialmente importante para la casta de los comerciantes (vaisyas). También el dios Ganesha es especialmente venerado ese día.

La fiesta tiene lugar en el decimoquinto día de la quincena oscura del mes de kārttika  y puede durar cuatro o cinco días. Conmemora la muerte del demonio Narakasura a manos de Krishna y la liberación de dieciséis mil doncellas que éste tenía prisioneras. Celebra también el regreso a la ciudad de Ayodhyā del príncipe Rāmatras su victoria sobre Rāvaṇa, rey de los demonios. Según la leyenda, los habitantes de la ciudad llenaron las murallas y los tejados con lámparas para que Rāma pudiera encontrar fácilmente el camino. De ahí comenzó la tradición de encender multitud de luces durante la noche.

Las casas se limpian de forma especial y se adornan con diversos motivos y lámparas de aceite o velas que se encienden al atardecer. Es usual celebrar una comida compuesta de sabrosos platos y dulces, hacer regalos a las personas cercanas y familiares, los fuegos artificiales y los juegos. Es el momento para renovar los libros de cuentas, hacer limpieza general, reemplazar algunos enseres del hogar y pintarlo y decorarlo para el año entrante. Es tradición que la diosa favorecerá de forma especial a quienes se reconcilien con sus enemigos.

Se aconseja instalar un altar en un lugar preferente de las casas donde este presente una imagen de Lakshmí a la que se le ofrecerán flores, incienso y monedas mientras se repite el mantra: Om Sri Maha Lakshmí namah.

Al anochecer se abren todas las ventanas y puertas de las casas y en cada una de ellas se realiza un ofrecimiento de luz con una lámpara de aceite o una vela, repitiendo el mismo mantra, para que Lakshmí entre para el resto del año. También se lanzan barcos de papel o lamparillas encendidas a los ríos sagrados, cuanto más lejos vayan, mayor será la felicidad en el año venidero y se elaboran unos diseños llamados manorā, que son unos dibujos hechos en las paredes y que se adornan durante el festival. A la salida del sol es de ritual lavarse la cabeza, lo que tiene el mismo mérito que bañarse en el sagrado río Gangā (el Ganges).

El simbolismo de la fiesta consiste en la necesidad del hombre de avanzar hacia la luz de la Verdad desde la ignorancia y la infelicidad, es decir, obtener la victoria del dharma (la virtud) sobre adharma (falta de virtud).

Los invito a avanzar a la Luz. El Diwali es la festividad más importante de todo India y para este año se celebrará desde el 11 al 15 de Noviembre (En india ya han comenzado las celebraciones).

Esta noche enciende tu Luz, Comparte, Medita y Respira.

yogaconFe.

India
Diwali 2011

Aprender a meditar es una de los grandes regalos que nos podemos hacer día a día. Después de todo es una simple, maravillosa y poderosa herramienta para ordenar, aclarar y desintoxicar nuestras emociones, pensamientos e ideas.

También nos permite prepararnos cual entrenamiento para comenzar cada día, reencontrarnos y observarnos, o simplemente poder estar seguros y confiados a la hora de enfrentar situaciones que nos generen ansiedad, tristeza o inquietud, pero ¿Cómo podemos lograr ese estado de quietud y tranquilidad?

Aquí te dejo unos Tips:

1. Es importante que busques un lugar que e sea realmente cómodo, en el que puedas permanecer sentado sin grandes distractores. Las primeras horas de la mañana, es un perfecto escenario: Sonidos ambientales y temperatura ideal.

2. Es necesario que te sientes de forma cómoda, con tu espalda lo más recta que puedas. No es necesario que realices un Loto de piernas, solo basa con un cruce simple que te permita poner tus rodillas lo más cerca del suelo que puedas (con la práctica iras avanzando en esto). Trata de visualizar un triángulo entre tus rodillas y tu sacro, en caso de que sientas que caerás dormido, esto te permitirá mantener el equilibrio.

3. Cierra los ojos y comienza a respirar. Mantén la atención y concentración en la respiración. Incluso si lo deseas, puedes visualizar como el respirar genera una pequeña vibración o sonido en tu interior. Concéntrate solo en ello.

4. Mantén en todo momento, una respiración abdominal. Esto quiere decir que inhalando por la nariz, inflas tu abdomen y al exhalar por la nariz, tratas de desinflarlo por completo. Esta respiración es clave, ya que te ayudará a profundizar en la meditación y mantener el estado de calma y concentración. Cuando sientas que ya logras dominar esta respiración, puedes ir aquietándola lenta y pausadamente para ello aumentas el tiempo de inhalación y de exhalación.

5.Si aparecen ideas, imágenes o pensamientos. Acéptalas, agradece su presencia y con la respiración déjalas ir. Que esto no te perturbe ni detenga tu estado de calma, recuerda que no podemos ser ajenos ni distantes a la realidad en la cual existimos, pero ojo, no te quedes con ellos. Retoma la conciencia en tu respiración en cada minuto que sientes que algo te “desconecta”.

Durante tu meditación, trata de visualizar un pensamiento positivo y mantén tu atención en este. Si lo deseas, puedes visualizar como de tu interior comienza a desellar un brillo que calma e ilumina. Si quieres puedes pensar en alguna situación o alguna persona que requiera de Luz y de este modo compartir ese estado de Paz con el o ella.

6. No te presiones por cumplir con un “tiempo para meditar” comienza de a poco y ya verás como luego tu mismo ser interno te guiará en “cuanto tiempo meditar”. Posiblemente al comienzo sentirás que los minutos son eternos, luego esa eternidad sera un completo regalo.

Cuando termines tu estado meditativo, regálate un par de minutos para que tu organismo retome lentamente su ritmo normal. Continúa con tus actividades cotidianas, sintiéndote agradecido/a. Recuerda que toda práctica de Yoga, finaliza con una meditación. Te invito a intentarlo, destina un par de minutos diarios o anímate y practica Yoga. Ya verás que los beneficios que iras obteniendo poco a poco serán muchos.

meditateEnergía Solar. Namaste.
#yogaconFe


Muchas veces escucho a mis amistades, compañeros de trabajo o futuros alumnos, al invitarlos a participar de una práctica, hablar de sí mismos como “soy demasiado tieso, es que no logro alcanzar ni mis rodillas al hacer cigüeña o no sirvo para esto”. 

Como si de pronto la práctica de yoga fuese mero sinónimo de proceso de mutación física a un estado elástico de la corporalidad. Bueno, de cierta forma es cierto que con la práctica, constancia y compromiso con uno mismo, el cuerpo recupera su elasticidad dormida, pero claramente no ha de ser el fin último del Yoga.

Recuerdo mis primeras prácticas (digamos que hace un par de años atrás). Al igual que ellos, también pensaba que no me sería posible unir más de dos asanas, mantener el pranayama o que comenzaría a llorar de dolor a la hora de que me pidieran hacer Padmasana o Loto de piernas. De ser honestos, así fue. Antes de llegar a pronunciar el bijamantra OM , mis piernas ya protestaban de incomodidad al mantener la misma postura corporal. Mis pulmones acostumbrados a generar respiraciones breves deseaban renunciar a las indicaciones del Swami (y para ese minuto no llevaba ni 5 minutos de práctica).

Sin darme cuenta, luego de mantener una constante lucha con mi yo interior que me rogaba a gritos renunciar a la práctica, regalar el Mat y salir corriendo, ya me encontraba en Savasana, feliz y contento de que la experiencia había terminado. Pero algo había ocurrido.

Luego de despedirme de Swami (Maestro de Yoga) me encontraba sosteniendo una grata conversación conmigo mismo ¿Seguimos? Paso mucho tiempo (un par de años) hasta que volví a tomar una clase con el mismo Swami. Mi propia búsqueda del responder aquella pregunta me había llevado a explorar y experimentar otros estilos de Yoga, otros métodos y escuelas donde practicar, y al cavo de cada una de ellas lograba mantener esa grata conexión y conversación con mi Yo interior.

Han pasado 13 años desde aquella primera conversación. He logrado disfrutar de cada estilo de Yoga que en mi camino a aparecido, profundizar y avanzar cada día más en mi propia experiencia del vivir, enseñar y compartir el Yoga, pero por sobre todas las cosas, he comprendido cada día con mayor fuerza que el Yoga finalmente es esto. El poder vivir y disfrutar del proceso de conectarse con el propio Yo interior y desde este estado de gracia, conectarnos con el resto, mantener y gozar de esta caminata, liberarnos del deseo y simplemente experimentar la maravilla del Estar, aquí y ahora en este minuto.

Posiblemente, sabes de lo que estoy hablando. Si es así, Felicidades y Gracias por haberte permitido este maravilloso regalo, pero si aun te quedan dudas, preguntas o simplemente curiosidad … Te invito a que te atrevas a vivir esta experiencia. El Yoga no va de quien tiene mayor elasticidad, de quien logra la mejor Asana o no, sino de cuanto nos permitimos estar en este minuto, aquí, ahora, y el resto … bueno ya con el tiempo iras celebrando y agradeciendo cada uno de tus logros y avances.

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Existe una breve y antigua leyenda que les narran a los chicos en India, para educarles sobre la necesidad de ser perseverantes en cada una de sus tareas.

El anciano, había sentido el llamado. Algo existía en lo alto de la montaña que llamaba por él; por su ser, su luz y por su espíritu. Tras mucho caminar en dirección hacia la montaña y al visualizar como la naturaleza que durante años acompañó, eran hoy sus principales obstáculos, el anciano dio marcha atrás.

Un día como cualquier otro, el anciano volvió a sentir la necesidad de acudir a ese llamado que en ningún momento calló su voz. Nuevamente al enfrentarse a la montaña sintió el deseo de regresar. Sin embargo recordando las enseñanzas sagradas, optó por no sucumbir ante el deseo del retorno.

Los primeros pasos fueron complejos. Los animales salvajes rugían ante la extraña presencia de ese humano desconocido. El bosque y sus tupidas ramas en señal de desconocimiento, cubrían el suelo por lo que difícilmente el Anciano lograba ver el camino que iba generando. En reiteradas ocasiones, tuvo que regresar al inicio de la montaña solo para dar descanso a su cuerpo. 

Con el tiempo y gracias a su perseverancia, los animales y la naturaleza que en un comienzo fueron su principal enemigo, comenzaban a reconocerle, sintiendo su noble objetivo – acudir al llamado sagrado – La montaña poco a poco comenzó a dibujar un camino por donde el viejo, había ya caminado en sus intentos anteriores. Los árboles comenzaban a quitar sus ramas del paso, incluso tendieron brazos para que el Anciano pudiera sostenerse en el caminar. Los animales, simplemente se recostaron a observar el esfuerzo y dedicación del Viejo, en ocasiones le brindaron alimento en otras abrigo o simplemente compañía. 

Luego de un tiempo, la Montaña ya no era un sitio inhóspito y desconocido – el Viejo ya no era un extraño y un peligro. Y un buen día, simplemente ocurrió. El Anciano estaba ya en la cúspide de la Montaña, en armonía con los Dioses que llamaron por él 

Recuerda siempre seguir el camino. No te entregues a los pequeños engaños de la mente.

Energía Solar.

Luz.

Namaste.