¿De qué hablamos cuando estamos hablando de Yoga?

Cientos de ideas aparecen en el mar de mentes pensantes cuando les pronuncias estas 4 letras que unidas dicen “Yoga”. ¿Religión, Espiritualidad, Ejercicios, Sectas? Entre otras tantas fantasías que pueden existir. Pero, ¿de qué estamos realmente hablando cuando decimos yoga?

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Vamos por parte!

Primero es necesario mencionar que existen cientos de definiciones respecto de lo que Yoga, realmente es. Todas ellas provenientes de distintos libros sagrados que resumen la creación del “todo” o que simplemente reúnen aquellos relatos mitológicos respecto de la historia de India (país generalmente relacionado con el yoga). Pero tomemos un par:

Yoga o yug en sánscrito significa literalmente “Unión”, ¿Será que el yoga entonces es el pegamento histórico de la humanidad? Si pensamos en que realmente es aquello que nos permite unir, nos preguntamos entonces ¿Qué es aquello que estamos uniendo? Cuerpo, mente y espíritu.

El yoga como practica en su totalidad, es una disciplina que como ya hemos mencionado proviene desde la antigua India, como una forma de acceso a aquella energía y/o sabiduría superior propia de los Dioses (dirá la filosofía). Pero si deseamos visualizarlo como este fin ultimo, también debemos comprender que la práctica de asanas o posturas de yoga, solo es un porcentaje pequeño pues nos servirán de ayuda para obtener un estado de mayor percepción e iluminación.

Es común que la practica occidental o moderna nos permita comprender al yoga solo como el desarrollo de esta actividad física. Y pues bueno, como tenemos que asumir la época en la que nos planteamos esta pregunta, diremos que la obtención de esta unión la encontraremos en aquel sutil movimiento que conecta nuestras intenciones, con posturas físicas a través y gracias del ritmo de nuestra respiración. Conciencia, Aceptación y Movimiento (parte de mi propia definición). De esto nacerán entonces, distintos estilos o formas de abordar la práctica. Dependiendo de si deseamos un trabajo mas físico, dinámico o preciso (por ejemplo el Vinyasa Flow, Ashtanga, Hatha, etc.)

Por otro lado, el “Gita” o en su nombre real Bhagavad Gita. Libro sagrado que para aquellos que rayamos con la historia en su modo mas mitológico yogi ever posible, de seguro nos ha de encantar. Nos plantea el Yoga como un “Hacer”, pero ojo que no cualquier tipo de hacer.

Vamos un paso atrás. El Gita es una recopilación de las enseñanzas que Krishna, le entrega a su primo Arjuna en el campo de batalla. Donde este último, como líder de su bando debe tomar la difícil elección de si ir o no a la guerra, pensando que además en el bando opuesto ha de encontrar conocidos, antiguas amistades e incluso a parte de su familia.

¿Cómo luchar contra esta gente a quien conozco o he conocido?

Krishna en su natural y metafórica manera, le muestra a Arjuna los distintos caminos que este podría llegar a tomar: El actuar, El renunciar, El hacer lo “correcto” o simplemente el “Hacer” de la mejor manera posible. En algún futuro post ya entraremos en detalle respecto al Gita, pues como ya lo he dejado ver simplemente es un libro que encabeza mi literatura nocturna. Pero quiero rescatar aquello que une estos enunciados desde el “Hacer”.

¿Cuántas veces de seguro nos hemos visto en este dilema. Hacer o no hacer, o finalmente que hacer? Pues bueno, aquí Krishna nos entrega esta maravillosa lección: Yoga es, ese “Hacer”. Por ello diremos que cuando practicamos yoga, estamos permitiendo la acción.

¿Qué tipo de acción estamos permitiendo a través del Yoga? Las eternas reflexiones filosóficas podrán dar cuenta de esta pregunta. Mas me quedo con esta propuesta: Hacer desde la mejor manera posible, para que esto finalice en hacer lo “Correcto” sin entrar en detalle de que será o no lo correcto, pues ya sabemos que la subjetividad hoy, nos permite todo. Sin importar aquello que estemos haciendo, practiquemos yoga y hagámoslo de la mejor manera que sabemos hacer las cosas, y de una buena vez dejemos de hacer las cosas a medias. Esto será aquello que nos permita saber cuando actuar y que cosas dejar en el camino, teniendo claridad de lo que esta en juego, pero cuando hacemos lo que sentimos correcto finalmente estamos actuando “bien”.

“El yoga es el equilibrio de la mente, el método de conocimiento intuitivo y la habilidad en la acción. Es la disciplina de la devoción lo que nos libera del dolor” Me encantaría recordar aquel ejemplar donde me encontré con esta definición, pero siempre he pensado que es la traducción más completa y amigable que existe del Bhagavad Gita.

Finalmente Patanjalí, o cariñosamente nombrado “Tío Pata” durante mis años de formación. Describe el yoga como aquel camino que nos llevará a la cesación de las fluctuaciones de la mente. Camino de 8 pasos que todo yogi habrá de practicar con el objeto de obtener aquel estado de liberación en el mas puro éxtasis del Samadhi.

Estos pasos han sido conocidos también como Yoga Sutras: Yamas o reglas de comportamiento del Yogi, Niyamas o aspiraciones en la conducta diaria, Asanas o posturas de Yoga, en trabajo introspectivo que entrega Pratyahara, Dharana o el desarrollo de la concentración, Dhyanam o trabajo meditativo y finalmente el Samadhi o iluminación. Con ello, finalmente reconociendo el trabajo físico pero contextualizándolo en aquellas acciones (nuevamente el hacer) que nos permitan vivir en plenitud, muchas veces debiendo cambiar o sustituir ciertas acciones propias del día a día (la renuncia).

Ahora si somos justos y pensamos en que estas definiciones tienen miles de años y ciclos solares, ¿Cómo rescatamos aquello que finalmente hoy nos permita comprender lo que el yoga en su esencia es?

Hemos hablado de comportamientos y actitudes, hemos hablado de historia, de toma de desiciones, de conexión entre el movimiento, la respiración, conciencia y aceptación. ¿En que minuto entramos entonces al terreno de las Sectas, entrenamientos puramente físicos o Religiones? Es cierto que cualquier exceso puede ser algo sectario, que si nos centramos solo en una practica física trabajaremos de una forma completamente amigable nuestra musculatura y que si realizamos nuestra practica con devoción posiblemente estemos entrando en el terreno religioso, pero luego de haber leído esto ¿Realmente no crees que es algo más allá de todo eso?

Sea cual sea tu definición o concepto previo a este post o a la practica, te invito a que reflexiones sobre ello. Finalmente el Yoga no es mas que un sistema, y que como todo sistema nos permite acceder, comprender, calmar, reestablecer y cuanto verbo exista que sea seguido por un adjetivo sinónimo de bienestar. Recuerda, hacer aquello que sea necesario de la mejor manera posible; lo correcto, para simplemente unir nuestro cuerpo, mente y espíritu, y así tal vez algún día poder desbloquear esa puerta que nos mantiene ajenos de toda iluminación.

Como siempre digo. “Hey estamos en un mundo moderno, que no te cuenten el cuento”, ve a la fuente, ve a los textos, ve a la practica de manera sencilla y permite que el yoga sea quien te muestre su verdadero rostro. No una religion que te diga que hacer o que no hacer, o una secta que te exija, ni menos un entrenamiento físico que no te permita flexibilizar comidas y simplemente descansar.

Sonríe y Respira Yoga.

Namaste.

@yogaconfe

 

 

 

 

 

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