¿Podré Hacerlo?

Estás pensando en comenzar a practicar Yoga pero nunca lo habías intentado.

¿Podré Hacerlo?

Muchas veces esta pregunta es clave a la hora de apuntarte por primera a una Clase. Como ya sabemos, uno de los grandes “peros” antes de tu primera vez tiende a ser tu conocimiento sobre la propia flexibilidad corporal. Como si solo siendo contorsionistas podriamos aventurarnos en el camino del Yoga.

Pues No! Yoga for all sin importar edad o condiciones físicas.

Como hemos escrito en un post anterior, el camino del yoga es un proceso sumamente personal. Donde debemos no solo aprender a respirar, sino que también, es sumamente necesario – y enriquecedor – aprender a reconocer nuestros propios límites, a no competir con el compañer@ que está en el Mat vecino, menos tratar de llamar la atención y aprobación del profesor con la perfecta ejecución de la posturas que estamos realizando.

Ojo: La práctica de Yoga puede ser el mejor de los regalos que te des a ti mism@. O podría llegar a ser una experiencia no del todo agradable si tu objetivo simplemente es el “el mejor de la clase”.

Busquemos la mejor experiencia. Aquí les dejo un par de consejos para mis queridos aventureros en el Yoga.

RESPIRA

pranayama-yogaRespirar parece un ejercicio absolutamente natural, pero ¿Te has puesto a observar tu respiración? Vas a escuchar en todo minuto que el Profesor te indicará tener una respiración Nasal y Abdominal, dado que es la correcta forma de oxigenar amorosamente a nuestro organismo. A mis respiradores bucales les recuerdo que la Boca está diseñada para la alimentación, por lo que la oxigenación que nuestro cuerpo recibe es deficiente.

Inhala profundo y Exhala con calma. Trata de igualar los tiempos que tardas en cada uno, cuando ya lleves un tiempo respirando correctamente, podrás aumentar el tiempo de la exhalación. Esta es la clave para disfrutar de una clase, si en algún momento pierdes la respiración abdominal entrégate el tiempo para retomar su ritmo y luego continuar con las asanas o posturas. Recuerda: Inhala y Exhala, lleva la respiración a tu abdomen, observa cómo se moviliza tu abdomen al recibir y expulsar aire.

LOS ENGAÑOS DE LA MENTE

“No puedo” “No llego” “No soy flexible” serán las primeras ideas que luego de escuchar en tu interior deberás desechar.  Gran parte del tiempo la Mente será nuestro aliado, después de todo su trabajo es realmente necesario para mantener la existencia de la Raza humana. No obstante, su constante sentido de alerta te hará creer en más de alguna oportunidad que “No Puedes” o “No Debes” realizar X cosa.

Mi consejo es el siguiente … Olvida todos los “No Puedos” generalmente es el constante deseo de mantenernos en una permanente zona de confort o estado de “Hiper Seguridad” lo que no nos permite avanzar en la Vida y en el Yoga, ellos son tus obstáculos no el grado de elasticidad que tenga tu cuerpo. Bueno, te acuerdas de respirar? Entonces cuando sientas que aparece ese No poder, vamos, inhala profundo y exhalando libérate de él… le estarás haciendo menudo favor a tu espíritu y a tu vida! Poco a poco irás logrando el asana que deseas.

Recuerdo una clase durante mi proceso de formación. Saraswati (mi querida Maestra) nos dice “Concentraos en el vacío, que solo él puede ser llenao” Vale entonces cuando exhales, se consiente de que con tal movimiento muscular y tal salida de aire de tu interior estamos generando “Vacío”.

Repito entonces para ser claro: Olvida y vacía tu cabeza de toda idea que solo te limita, en el Yoga y en la Vida. Respira! Es siempre la clave. Toma conciencia de tu respiración a tal punto que hasta puedas llevar todos los sentidos hacia tu interior y reconócete como capaz de! Hazte este pequeño favor y estarás obteniendo solo beneficios.

RECONOCE TUS LÍMITES

Recordemos que estamos realizando ciertas posturas con nuestro cuerpo que involucran músculos, tendones, ligamentos, articulaciones y compresión de órganos. Fuerza, tensión y equilibrio. Lo que menos queremos es cultivar una lesión ni una mala experiencia, por eso siempre es importante que escuches a tu cuerpo.

Si sientes que las piernas, el abdomen, brazos u otra zona de tu cuerpo comienzan a “Tiritar” en la postura que estas sosteniendo, Vale. Respira profundo y mantenla hasta tu propio límite. Hay asanas que al ser de gran descarga energética van a generar esa primera respuesta muscular por eso no has de abandonarlas inmediatamente, pero siempre recuerda que estas comenzando en el Yoga y que tendrás según así lo desees, todas las clases del mundo para sostener posturas de fuerza e ir avanzando paso a paso.

Ten conciencia de todos esos movimientos o posturas que te generan incomodidad. Cuando sientas tensión revisa primero tu postura según las indicaciones que el Profesor te haya entregado, así chequeamos que estemos haciendo el asana correcta. Haz las modificaciones que sean necesarias, inhala y exhala profundo para liberar esa tensión (recuerdas que habíamos dicho que el respirar era la Clave?).

Cuando quieras desarmar una postura, hazlo con calma. Recuerda ser cuidadoso con tu cuerpo, buscando aquellas asanas que te generen comodidad o aquellas que te permitan descansar (Pasar a Gato y luego a Niño siempre es una buena forma). Acércate a cada asana con gentileza, incluso si ya conoces la postura. Evita cualquier asana que genere dolor o resistencia: acéptate tal cual eres. Tus habilidades ciertamente se van a expandir con la práctica regular. Especialmente si trabajas con amorosidad, sensibilidad y cuidado.

Estarás generando un trabajo muscular importante, lo que te ayudará además a hacer todas esas correcciones de postura que necesites. Por lo que a las horas posteriores a tu Clase podrías sentir algún malestar. Bueno, procura darte un baño caliente, aceptar los mensajes que tu cuerpo te esta entregando y anímate a seguir. Con el tiempo iras disfrutando cada vez más de la práctica siempre y cuando la realices con Gentileza, Amorosidad y Cuidado.

DISFRUTA Y AGRADECE

Esboza siempre una sonrisa durante tu práctica. El Yoga es un verdadero regalo que te estas permitiendo y entregando clase a clase. Date ese permiso para disfrutar del movimiento que genera en tu interior y en tu cuerpo físico cada postura, cada inhalación y cada exhalación.

Estas entrando a un mundo de beneficios, físicos, emocionales, espirituales y psicológicos, eso ya lo sabemos. Lo que debemos procurar no olvidar es este punto clave: Disfruta de tu práctica, sin importar que tan avanzado puedan estar el resto de tus Yoga compañeros o con cuan facilidad logras ejecutar cada asana. No compitas con ellos ni contigo mismo, reconoce y acepta. Desde esta claridad podrán ir liberándose los obstáculos y apareciendo las maravillas del Yoga en tu vida. Si en el transcurso de una clase, sientes que te desconectas, te cansas o las ideas te atormentan, regresa siempre al primer paso de cada clase: “Concéntrate en tu respiración, aquiétala, profundiza en ella” es ese el camino directo para conectarte contigo mismo y poder simplemente disfrutar de la clase a la que te han invitado o que esperabas poder tomar.

Sonríe y Respira YOGA

Namaste

@yogaconFe

 

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